lunes, 20 de mayo de 2013

Sueño dos


Anoche soñé con ella.
- Había un gentío y una sensación de eterna espera - de entre la extensa fila para tomar el taxi ella se salía para alcanzarme, rodearme con su brazo por la cintura y decirme algo al oído.

Desafortunadamente no pude ver su cara. Ya saben, en los sueños el físico de las personas no necesariamente concuerda con ellas, pero me queda el sonido de su voz. Ese sí era el de ella. - ¿Que me dijo? No lo recuerdo, pero la sensación era la de un discurso típico de mamá, de esos suaves, llenos de consejos.

Además conservo el recuerdo del calor de su cuerpo, la sensación de su brazo en mi cintura,  y en especial, la de disfrutar de esa intimidad madre-hija, de nuevo.

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