martes, 14 de febrero de 2012

Las Maris I

Aja! ¿Cómo te fue?
- Regio, el hombre picó fácil, como pescar en pecera.
¿En serio? Pero si ese tipo es súper enredado.
- Que va, si es más plano y simple que un espagueti  sin cocinar. Lo que pasa es que es un niño miedoso al que al mismo tiempo le gusta jugar. Su mente habita una mansión gigante, llena de cuartos sin usar, y una vez se siente descubierto, arranca a esconderse en cuanto rincón puede. Pero el juego lo tienes ganado si decididamente lo comienzas a corretear de aquí para allá, es tal el pánico que siente de que le pisen su terreno, que histriónico como es, ni con sus manoteos acompañados de miradas de mármol logra disimular que por dentro está perdiendo el control, y ahí, justo ahí, cuando lo tienes paralizado del miedo, es cuando le dices lo que de verdad piensas, lo que quieres que de verdad escuche. Cojones Maribel, cojones los que tienes que tener, que te lo digo, ese hombre tiene más miedos que tu.
¿Y entonces? ¿Qué vamos a hacer?
- Ya te lo dije, yo te ayudo a arrinconarlo, pero el discurso se lo vas a tener que dar tú, en vivo, mirándolo a los ojitos esos que tiene. Yo igual creo que ni vale la pena el esfuerzo, pero como veo que el embuchado que tienes va tomando forma de alien, y un día de estos de verdad te brinca del ombligo directo a tu yugular, pues te ayudo. Así que a practicar frente al espejo el discurso ese.
Muero, muero, muero! De solo pensarlo me tiemblan los dedos de los pies, de los pies! Como será.
- Que mueres, ni que nada, y si mueres, bueno, pues ya veremos si tienes dotes de Fenix! Sino pues te llevaré flores!
Ay tan bruja!
- Ay tan boba!

No hay comentarios:

Publicar un comentario