viernes, 4 de noviembre de 2011

Compinches al fin

Si tuviera que decir algo sería, que me encanta estar aquí esta noche, con la luna sobre mi cabeza, completamente sola, y no. Con la convicción de tocar con mis manos una paz decididamente luchada. Mi yo de esta cierta edad, una vez más con todas las puertas abiertas frente a mí. Ha sido un camino largo, y se a juro que aún queda trecho, pero estoy decidida a enfrentar el miedo, mi viejo compinche. Tanto me ha acompañado que he renunciado a abandonarlo y él a mí, así que solo queda enfrentarnos, -él contra mis ganas de vivir- al final de mi historia, adornada por mis arrugas, cual final de libro de Marai, sabremos quien ganó este enfrentamiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario