Siente que le bullen las entrañas, su cuerpo, tras siglos de levitar, cae al suelo con gracia felina, y mientras sus pies apoya nuevamente en el suelo, se le mete el aire por las plantas, torbellino que la recorre toda, arrancándola del piso y lanzándola con fuerza hacia adelante.
Impulsada echa a correr, con fuerza, con cadencia, impetuosa, cual caballo, con el sabor salado de la sangre en la boca. Sabor de vida, de ser libre. Avanzando por el placer de hacerlo
.
De improviso su cuerpo se mueve ahora en cámara lenta y todo a su alrededor se detiene. Eleva la vista y en el horizonte, reemplazando el sol, está el universo entero, azul y colorado, que la absorbe con fuerza. Se deja llevar, así, como halada del ombligo, mientras respira con fuerza. Plena.
miércoles, 22 de febrero de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
Cementerio I
Música: el tic seguido del tac, cuando se está presente, consciente.
Poesía: Sting arrancando sonidos de lo que parece un cuatro, y yo, erizándome.
Ternura: una patica peluda que se estira y me alcanza por debajo de la mesa.
Belleza: Cuando nada sobra, nada falta.
Sonrisa: labios cerrados, indiferentes... contención de la interna expansión.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
¿Cómo así que no pega?
- Sencillo Marga, no pega.
Que enredo. ¿Unos hilitos de nada? ¿simples mechitas de colores?
- Sí. No pegan
Según quien, ¿tú?
- No, según la gente.
¿Cuál gente?
- Pues la gente Marga, el mundo.
El que está despierto a esta hora o la mitad que duerme.
- Ay no, sin filosofadas. Pues el mundo, la sociedad, tu entorno.
Pero si yo salgo a la calle y veo que todo el mundo hace lo que le da la gana. ¿porqué yo no?
- Bueno, no puedes.
Claro que sí!
- Bueno doña diccionario, entonces no debes, no es aconsejable, conviene pertenecer, nada de llamar la atención.
- Bueno doña diccionario, entonces no debes, no es aconsejable, conviene pertenecer, nada de llamar la atención.
Ajá, pues siendo así, renuncio! Que digo, renunciamos?
- No se puede.
Claro que sí. Mírame!
Qué haces?... Marga, suelta esas tijeras!... Margaritaaaaa!!!
- Joder, que casi me matas del susto!
Relax Maribel, ya te despegué del molde ese del que venías atada. Termino de cortar por la línea punteada debajo de mi pie y echamos a correr.
martes, 14 de febrero de 2012
Milton el terapista – Capítulo 1 - continuación
Dioses, Alo? Ni mu? Y yo que ando medio flojo el día de hoy. Diferente sería si hubiera amanecido atrapado por el verbo, baratos o no, me fajo unos discursos que hasta me los creo yo, y caigo perdidamente enamorado de mí, al punto que cuando me veo al espejo me chanto un pico. Soy el más! Desafortunadamente hoy no es ese día.
Claro que entre más escucho las tonterías de mis pacientes, más material tengo para tejer. Redes, infinitas redes en las que mis infelices arañas se entretienen, se pierden, sin imaginar que con un soplo, con un chasquido de dedos, con un simple yo decido, podrían mandar al traste sus seudoproblemas, y dedicarse a vivir sus propias vidas. Gracias al cielo por las personas miedosas, que nos entregan a mí y tantos otros como yo, el poder de pensar por ellos, interpretarlos, opinarlos, juzgarlos, exigirles y así, meterles más miedo. Ah!, el círculo de la vida, cosa maravillosa.
Pero en que estaba? Ah sí, algo inteligente, será recurrir al listado de frases de la aplicación que bajé a mi móvil hace dos semanas. Cosa aburrida, mil y pico de frases, pero bueno, justo lo que necesito ahora, algo corto y confuso, como suvenir de recepción, para que abra la boca y con su voz interesante comience de una vez su largo, aburrido e interminable discurso que describa con lujo de detalles sus patéticos problemas. Así que mirándola fijamente le suelto:
- Acta no verba!
Ella se moja los labios, y se acomoda en la silla. Ja!, la tengo! Me acomodo para evadirme aprovechando la hora de palabrerío que me viene. Pero acto seguido, ella se levanta, toma su cartera, y con su voz moderada me dice antes de salir:
Bene curris, sed extra vium
Aequam memento rebus in arduis servare mentem,
Alea iacta est!
-Marina!!! Agua y mis pastillas, arrr!!
Continuará
Milton el terapista - Capítulo 2
Las llaves, las llaves, dónde metí las llaves?, como detesto el ser tan cabeza volada, si no tengo las cosas en la mano, es como si no existieran para mí. ¿Acto fallido? desliz freudiano según el cual mi inconsciente grita que... no debo abrir puertas? cerrarlas? que le tengo miedo al futuro? que necesito que alguien me gobierne? - eso sin duda!
Odio estar parado en este frio! Llaves a mí! – a ver si esto de la metafísica práctica funciona. Debería, yo que nunca pido nada, además es una petición mínima al gran universo- llaves a mí! A mí!!! Joder, y ahí preciso viene Juan, el baboso. -llaves a mí!! Que quiero abrir esta maldita… –Epa Miltón!, madrugador de media mañana?- … puerta.
Tus parámetros hablando, seguro, yo aquí cerrando mi consultorio, estoy molido, ya sabes, prefiero trabajar en mi libro de noche, así que a darme una ducha rápida para despabilarme y volver al fuerte.
Seguro!, se me olvidaba que eres ave nocturna, claro, las aguas de tu enorme lado femenino seguro se afectan, este… motivan con eso de la luna no?
Tu lo has dicho -aguas las que escupes cada vez que hablas, babitas- por eso es que atiendo solo mujeres. Nos conectamos con mirarnos –púdrete solterón- Encantado de seguir hablando contigo y ponernos al día, pero tengo que volar, ya sabes, arranco consulta en un ya.
A ver qué opinan Lacan o el mismísimo Freud del puñetazo reprimido que cargo en este instante. Joder! Y ahora, a darle la vuelta a la puta manzana. Llaves a mí!
Las Maris II
Maribel, decidí que ya no podemos ser amigas.
- Aja! ¿Y ahora que fue?
Si, decidido. Si me toca arrastrar este nombre floral por mi vida, la única forma de no llamar tanto la atención, de que no me jodan la vida, o de que los putos hombres consideren “genial” regalarme mazos de margaritas en vez de ramos de rosas, aclarando en la tarjeta para dummies… “como tu nombre” o “frescas como tú”, -Ay por Dios! la creatividad y los hombres- en fin, para no ser la mosca de la sopa, decidí que mis amigas solo pueden ser aquellas que sean florecitas como yo.
- Marga, y eso viene a ser?
Sencillo Maribel, si me rodeo de Rosas, Violetas, Verónicas, Melisas, Flores, Iris, Petunias, Daisys, -vale en inglés – y demás nombres florales, armamos un bouquet y así camino por la vida en combo floral, ya sabes, siendo parte de la sopa. Así que ve escogiendo a que nombre te vas a pasar. Mira, por ser tu hasta te recibo en mi selecto grupo con cualquier nombre verde, tipo Coral, Estrella, Paloma, Nieves, Rocío, Sol, qué tal? Aunque tú con esa inocencia que te mandas, te deberías llamar Azucena, la del corazón inocente. Decidido, camina pues a llenar los formularios, desde mañana seremos Azucena Monti y Margarita Stoica.
- Bueno Florecita, y ¿eso incluye a los hombres? Fatal! Voto irnos por la línea griega, a ver si nos topamos con un León, o un ¡Angel!
Uy! Azucena, aprobado. ¿Qué tal un Adonis?
Las Maris I
Aja! ¿Cómo te fue?
- Regio, el hombre picó fácil, como pescar en pecera.
¿En serio? Pero si ese tipo es súper enredado.
- Que va, si es más plano y simple que un espagueti sin cocinar. Lo que pasa es que es un niño miedoso al que al mismo tiempo le gusta jugar. Su mente habita una mansión gigante, llena de cuartos sin usar, y una vez se siente descubierto, arranca a esconderse en cuanto rincón puede. Pero el juego lo tienes ganado si decididamente lo comienzas a corretear de aquí para allá, es tal el pánico que siente de que le pisen su terreno, que histriónico como es, ni con sus manoteos acompañados de miradas de mármol logra disimular que por dentro está perdiendo el control, y ahí, justo ahí, cuando lo tienes paralizado del miedo, es cuando le dices lo que de verdad piensas, lo que quieres que de verdad escuche. Cojones Maribel, cojones los que tienes que tener, que te lo digo, ese hombre tiene más miedos que tu.
¿Y entonces? ¿Qué vamos a hacer?
- Ya te lo dije, yo te ayudo a arrinconarlo, pero el discurso se lo vas a tener que dar tú, en vivo, mirándolo a los ojitos esos que tiene. Yo igual creo que ni vale la pena el esfuerzo, pero como veo que el embuchado que tienes va tomando forma de alien, y un día de estos de verdad te brinca del ombligo directo a tu yugular, pues te ayudo. Así que a practicar frente al espejo el discurso ese.
Muero, muero, muero! De solo pensarlo me tiemblan los dedos de los pies, de los pies! Como será.
- Que mueres, ni que nada, y si mueres, bueno, pues ya veremos si tienes dotes de Fenix! Sino pues te llevaré flores!
Ay tan bruja!
- Ay tan boba!
miércoles, 8 de febrero de 2012
Que te lo explico....venga!
Maruja, qué haces?
Aquí escuchando las castañas!
Castañas?
Bueno, esas que se apretujan entre las manos para sacarles ritmo.
Ah! castañuelas, dirás
Bueno, esas!
Venga, y a que viene tu aquí sentada escuchándolas? Te has vuelto loca?
Bueno, pues a lo mejor. Resulta que cuando la vida aprieta y una se hace de hierro para resistir el destripón, ya sabes…bueno, cuando el peso cede un poquitín, y encima recibes un mimo aquí y otro por allí, y el corazón tiene más espacio para batir con fuerza, mira pues a una como que se le viene un amor propio de yo no sé dónde, que verás, combina de maravilla con el repiqueteo de las castañas esas.
Castañuelas Maruja, castañuelas!
Bueno esas. Joder! Como se me infla el pecho cuando veo a la mona esa de verde, la del concierto, agitarlas de aquí para allá. Me sigues capullo?
jueves, 2 de febrero de 2012
Spring Roll
Cómo se llaman esas cajas antiguas de las que de improviso salía un resorte con una cara presuntamente jocosa pegada de la punta? Existen? o son solo parte de lo surreal que nos abriga, pues la verdad sea dicha, jamás tuve una en mis manos, que tantas cosas han rozado, pero esa caja, ésa! jamás.
El asunto es que, pasa que cuando camino por ahí, -realmente no importa el donde-, mientras avanzo y divago, veo como de cada individuo con el que me cruzo, le sale intempestivamente de la cabeza sendo resorte..... y en la punta? Bueno, nada de payasadas ni carotas sonrientes. No!, de la punta cuelgan todo tipo de cosas.
Al gafufo de la notaria siempre le rebota un mazo de naipes. A la señora que pasea el perro afgano le salen como tres, y colgado de cada punta, una maraca, una cometa y un juego de llaves. La semana pasada me tope con una pareja que caminaba juntica, despacio. A ellos les resortó un piano. Un piano! Tremendo susto me llevé.
Números, un zapato brillante, una rama de árbol, un bastón, pájaros - miles, esos son comunes- un guante, una cuerda para saltar, un espejo.... en fin.
Decidida a descubrir lo que de mi cabeza salta - pues asumo que si es tan común esto del resorte, de seguro me pasará a mí- llevo meses persiguiéndome con la mirada. Cualquier superficie me es útil, vitrinas, pantallas de cajero, carros, hasta mi sombra en el piso, pero no he podido ver nada.
Oh Dios! todo menos ser anormal, yo quiero ser como todo el mundo, caminando por ahí con mi cabeza hueca, dejando espacio para albergar objetos que salen expedidos, resortados.
-Si me ven un día por ahí, tendrían la amabilidad de observarme, y si finalmente algo salta, contarme qué es? Gracias, es que muero de curiosidad
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