lunes, 25 de abril de 2016

Armisticio

Invoco a mis miedos mas angustiosos, a esos que aun se solapan tras mi mobiliario, a que salgan de sus escondites y me den la cara. Hace años me hubieran provocado pavor, angustia, pero ya no, pues reconozco que son tan míos como mi locura, mi verbo y mi alegría. Si asomaran sus monstruosas cabezas, recibirían un cálido mimo de mi parte. 

Entiéndalo de una buena vez, no nos queda otra que ser amigos!


Perspectiva


Los hermanos mayores
tan poco conscientes 
de lo importantes y necesarios 
que pueden ser para los menores. 

Desde pequeños los espiamos, 
los perseguimos, 
los imitamos, 
casi que los acosamos. 

Terminan sin proponerselo
siendo el listado
de todo aquello que 
no queremos ser,
y al mismo tiempo
anhelamos imitar.